Revista urbana y cosmopolita
Otoño - Invierno 2011
No todo está tan mal ...
Se vocifera mucho acerca de los tiempos revueltos que corren. Pero la vida sigue. Autoencogerse, no arriesgarse poco o nada tiene de inteligente. Si queremos que nuestro pequeño mundo funcione, el optimismo mesurado es lo que nos conviene para salir de este círculo vicioso que nos atenaza. Hay que arrinconar todo letargo y catastrofismo, pisar la calle, respirar hondo, pensar en positivo, poner en marcha de nuevo la locomotora. Tanto la económica y la social como la de la autoestima personal y colectiva. Todo está relacionado. Porque, como dice el adagio, “tras la tormenta llega la calma”. Pero esta calma, para volver a reinventamos, debe ser activa. No debemos añorar, no, una bonanza como la de estos años atrás, ésa no volverá. Será distinta y menos frívola. Reconquistémosla. Está claro que en esta crisis ha jugado un papel primordial la ambición desmedida, aunque la ambición no sea mala per sé siempre ha movido el mundo. A nadie le gusta esta afirmación, y más en estos tiempos de constricción moral. Pero es así. El problema, siempre, es la magnitud de la ambición.
En octubre estrenaron un film sobre la crisis financiera que recomiendo. Trata, desde el lado humano, el desasosiego occidental –y mundial– que vivimos. Margin Call protagonizada por Kevin Spacy y Jeremy Irons, a los que ha dirigido magistralmente un novato en lides cinematográficas, que no en sentimientos: JC Chador. Éste es capaz de reducir un macroproblema a una historia de gente que piensa, ama, cree en el futuro o se agarra a un hálito de esperanza “porque no hay otra cosa”. La cinta es toda una lección. “Nos han machacado pero podemos salir de ésta”, es su mensaje.
La clave para salir está en la confianza propia y en la de los demás. Las fechas que se aproximan son propicias para ello. Pongamos en marcha el chip de la esperanza. Pensemos en nosotros queriéndonos, saldremos ganando, al menos neuronalmente. Pensemos en quienes tenemos más cerca, escuchemos sus inquietudes, comprendámoslas, seamos cómplices de sus objetivos personales y de otra índole. Sorprendámoslos con algún detalle, vivamos más a fondo sus fiestas, que también son las nuestras. Sin darle nigún chance a la hipocresía. Si confiamos en nuestra gente también confiaremos en los demás. En el grupo.
Desde nuestra revista, que lleva 25 años en la calle respirando a fondo, ofrecemos siempre varios ejemplos que apuntan al optimismo, a la esperanza. La personal y la colectiva. Por eso en este número hemos elaborado un álbum excepcional con los pasteleros y joyeros más emblemáticos de nuestra ciudad. ¿Lujo en tiempos revueltos? Sí, ¿por qué no? Uno de los problemas de la crisis es que se habla demasiado de ella y con demasiados remilgos. Es como una psicosis. Por eso mismo, todos nuestros personajes de la sección Ser y Estar piensa en positivo, conviven con la crisis pero no se dejan atenazar por ella. Junto a ellos, contamos con personajes grandes en lo suyo y tocados por el Dios del optimismo. Como el pintor Vives Fierro, que nos abrió las puertas de su casa en el Penedès para que viésemos que 50 años de trayectoria no le impedían seguir creciendo en su pintura. O como Fabiola Martínez, estrella de nuestra portada, que se desplazó a Barcelona para darlo todo en un reportaje extraordinario, rodeada de romanticismo, en el Palau Moxó. Gente entusiasta, ilusionada... para seguir soñando. Es nuestra forma de ver que no todo está tan mal.
Por eso mismo, cuando ves Margin Call, en la que en muchos momentos odias al tiburón y en otros culpas al sistema, piensas: Vale, de acuerdo. Es una matanza infernal esta crisis. Pero, ¿se puede hacer otra cosa? Sí, se puede. Afrontando con dignidad los batacazos y no esperar a que escampe, sino forzando, cada uno con su lección aprendida, a que pare la tormenta. Para seguir con la vida. Una vida que no está tan mal...
Daniela Tonello, directora








