Revista urbana y cosmopolita
Primavera-Verano 2010
'Contra la crisis, ¿más Barcelona?'
Pues no sé yo si esto de la crisis nos va a dejar secuelas. Pero al paso que vamos no sólo secuelas sino heridas que, posiblemente, si se prolonga más de lo esperado, costarán de cicatrizar. Y es que esta situación de incertidumbre y excesiva cautela a la hora de desprendernos de una cantidad de dinero -o sea, de gastar, consumir, pagar, saldar, o como deseen llamar a esas típicas acciones de una sociedad de libre mercado- está haciendo estragos en muchas familias, colectivos y sectores del entretejido productivo ciudadano. Una realidad que ha ido a más, por desgracia, en los últimos seis meses en nuestra querida urbe, digan lo que digan algunos responsables políticos. Y es que una cosa es la teoría y otra es la práctica, y si no que se lo pregunten a los muchos pequeños comerciantes y no tan pequeños, sino marcas directas y franquicias que se están viendo obligadas a optar por el cierre de sus establecimientos.
Sin embargo, no se ha de caer en el desánimo y hay que seguir siendo optimistas y adoptar una posición firme y fuerte como la de nuestro alcalde, Jordi Hereu, cuando respondió a una pregunta de una colega periodista en relación al Plan Estratégico de Turismo, durante su intervención en el balance anual 2009, titulado Contra la crisis, más Barcelona: "Lo que no conseguirá la crisis económica es pervertir la seria reflexión que esta ciudad quiere hacer en torno a la relación entre este fenómeno global tan importante que se llama turismo y Barcelona. Nosotros apostaremos por la calidad, que es lo que nos permitirá crecer. Y es lo que nos permitirá diversificar nuevos puntos de interés en la ciudad. Y desestacionalizar el turismo?".
Sin duda, una convincente e incluso coherente respuesta, pero que hay que llevarla a la práctica y, por ahora, está costando porque, entre otras cosas, los meses invernales parecen no haber sido los más propicios e, insisto, los barceloneses tampoco es que pasemos por el mejor momento. A ver si con el tiempo que entra y tras dejar un largo, gris y frío invierno, la viva luz primaveral nos despierta de esa especie de letargo para, como dice el señor Hereu, hacer más Barcelona y mantener a raya a la crisis, aunque sea a costa del turismo, con seria reflexión y apostando por la calidad. Amén.











